todo mal, mama esta muy grave, internada en terapia intensiva con un pronostico muy reservado...
estoy muy triste, tristisima y no es que me haya dado por comer pero no estoy siguiendo el plan alimentario correctamente y eso se refleja en la balanza, 175,550 kilos.
lo peor ess que me siento culpable porque mama siempre quiso que adelgazara y nunca puse suficiente interes ni voluntad y ahora que esta entre la vida y la muerte siento el peso del mundo...
quiero, desde el fondo del alma que se mejore y que me pueda ver flaca, no se que va ser de mi si ella se va...
y no estoy hablando solo del dolor de vernos deformados o del dolor que nos causa la mirada despectiva del otro, hablo del dolor fisico de cargar con tanto peso. Dolores cronicos de espalda, dolores del recto, por las hemorroides. Dolores de cabeza por la hipertencion arterial y vale mencionar las lesiones en los pliegues de la piel que tambien causan dolor.
lo que acabo de señalar son solo algunos ejemplos de lo que sufre un gordo por si bastase para ilustra a los que creen que nossotros vivimos una vida color de rosa y porque no, tambien para disuadir a aquel que aun est a tiempo y no ha llegado a este estadio de obesidad morbida.
Estuve pensando mucho en el motivo mas fuerte que tengo para adelgazar y aunque no me crean no es precisamente haber recuperado la cordura y ser conciente de los estragos que provoca la obesidad en la salud de las personas. Es que uno sabe que puede tener diabetes, hipertension, etc. pero a lo que mas le temo es a la postración total, a estar completamente invalida, tirada en una cama esperando la muerte porque estoy casi casi en ese estadio y a pesar de que me resisto a la autovictimización en ocaciones me pregunto como es posible que yo misma haya permitido que esta enfermedad me conduzca hasta esta situación.
Es cierto, no estoy como Manuel Uribe, el obeso mexicano pero ya siento todas las pequeñas y grandes limitaciones de las que no quiero hacer inventario en este momento para no generarme mas tristeza de la que me invade al escribir estas lineas.
estoy un poco enojada conmigo misma porque a pesar de que aparentemente estoy haciendo bien las cosas aumente un kilo.... no tengo ni ganas d escribir.
desde mi peso maximo he bajado 5,550 gms! como me cuesta por diossssss! juro que muero de hambre y que me cuesta no comer con la voracidad animal con que lo hacia pero es maravilloso sentirse de mejor humor, mas liviana, mas serena y hasta mas linda!
El 6 de octubre tome la decisión de ir al nutricionista, después de varios años de indecisiones y sintiendo la brisa de la enfermedad soplándome al oído. El medico, un señor grande con mucha experiencia con obesos mas severos que yo no pudo pesarme en la bascula que tiene en el consultorio!! Solo pesa hasta 150 kilos!! Así que me pese en una farmacia y tengo que llevarle el ticket para el próximo control.
El papelito en cuestión guarda una cifra implacable, 179 kilos, ya me lo esperaba. No es que me sorprenda demasiado en realidad…
Llegué a los 179 kilos clavados, es el peso máximo al que llegue. Es la hora de tomar cartas en el asunto y dejar de inventar excusas, baratas o caras pero excusas al fin.
Me cuesta creerlo pero es asi, las dificultades con las que me enfrento día a díaa hacen que mi vida sea una agonia interminable. Me cuesta todo, desde prenderme el corpiño hasta subir por las escaleras y mejor no hablemos de andar en autobus o cortarme las uñas de los pies...
Ni siquiera tengo ganas de escribir esto pero se que forma parte de mi largo y doloroso proceso de sanación.
Ojala me lean y me ayuden a no morir en el intento.